Biogás industrial. Cómo obtenerlo y cómo rentabilizarlo

Conocer qué es el biogás industrial y cómo se aprovecha es un requisito indispensable para que un gestor de residuos descubra las mejores opciones al alcance de su empresa para eliminar de manera sostenible las sustancias generadas. Además, elementos como una planta de generación de biogás son una buena herramienta para optimizar económicamente estos residuos.

 

¿Qué es el biogás y cómo se aprovecha?

El biogás industrial es un combustible que se genera de manera natural, a partir de la descomposición anaeróbica de elementos orgánicos en depósitos especialmente diseñados. Se compone de un 50% de metano, dióxido de carbono y otros gases en una cantidad menor. Una vez obtenido, se depura para dar lugar al biometano.

Podemos aprovechar el biogás renovable para numerosas aplicaciones energéticas, especialmente gracias a su alta capacidad calorífica. Todo ello, sin olvidar que ayuda a reducir las emisiones de gases y, por lo tanto, el efecto invernadero global.

Entre los usos del biogás industrial, podemos destacar:

  • Es un excelente combustible para estufas, calderas y sistemas parecidos
  • El proceso de obtención del biogás industrial permite elaborar digestato, un potente fertilizante ecológico
  • Ayuda a reciclar los residuos orgánicos con garantías sanitarias y un coste económico ajustado
  • Su uso reduce la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera
  • Evita los malos olores, ya que se produce con un proceso sin oxígeno
  • Ofrece beneficios económicos a la empresa que aprovecha sus residuos orgánicos para la generación de este combustible. Por un lado, reduce los gastos de la eliminación tradicional de los desechos y, por otro, permite su autoconsumo. En consecuencia, permite que la empresa ahorre en su factura energética
  • Ayuda al desarrollo de las empresas rurales de alimentación y agricultura, ya que les permite obtener beneficios a partir de la propia materia orgánica con la que trabajan.

 

En definitiva, el biogás renovable ofrece numerosas ventajas para las empresas que deciden optar por esta vía para gestionar sus residuos y, además, su aprovechamiento a nivel industrial representa una oportunidad única para la sostenibilidad del entorno.

 

¿Cómo obtener biogás?

La obtención del biogás industrial se basa en el uso de diferentes fuentes de biomasa, como los residuos sólidos urbanos, los rellenos sanitarios, los estiércoles, purines y residuos de actividades agrícolas e industriales. Todos estos sustratos orgánicos se tratan en una planta de generación de biogás, en cuyas instalaciones pasan por diferentes procesos.

Estas plantas tienen diseños muy variados, pero en esencia se componen de los siguientes elementos:

 

  • Punto de recepción de los residuos
  • Biodigestores, donde se produce la digestión anaeróbica
  • Estructuras de almacenamiento
  • Equipos de generación de energía

 

Todos estos sistemas tienen características y tamaños propios en función de la aplicación que van a tener. Es decir, no es lo mismo una planta de generación de biogás para el sector agroindustrial que en una pequeña granja de cerdos.

 

Normativas para la extracción de biogás industrial

La extracción de biogás renovable a nivel industrial se regula con una normativa que recoge el tratamiento de las energías renovables en España. Conocerla es esencial para garantizar que este biocombustible es completamente seguro y respetuoso con el medioambiente.

Para empezar, hay que tener en cuenta que la legislación que regula el uso de biogás industrial en nuestro país se basa en las regulaciones normativas de las energías renovables.

De todos modos, si buscamos una legislación específica sobre el uso del biogás industrial debemos hacer referencia a algunas normativas específicas:

  • El Real Decreto del 22 de diciembre de 2017 limita las emisiones a la atmósfera de contaminantes como los óxidos de nitrógeno de instalaciones de combustión con potencia  superior a 1 megavatio e inferior a 50 megavatios, como las de biogás.
  • El Real Decreto 413/2014, de 6 de junio, regula el uso del biogás para la producción eléctrica.
  • La Ley  22/2011 sobre residuos, la 1481/2001 sobre vertederos y la 16/2002 sobre prevención y control integrado de la contaminación regulan la biodigestión de purines.
  • El Real Decreto 900/2015, de 9 de octubre regula las condiciones del  suministro y producción de energía eléctrica con autoconsumo.
  • La Resolución de 8 de octubre de 2018, de la Dirección General de Política Energética y Minas, establece los requisitos de calidad que debe tener el biometano para poder inyectarse a la red española.

Todas estas normas garantizan que el biogás industrial generado en nuestro país cumple con todos los requisitos de calidad y seguridad necesarios para que sea una alternativa energética sostenible, segura y económica.

 

Requisitos para instalar una planta de biogás 

Instalar una planta de biogás industrial pasa por tener en cuenta algunos elementos básicos que garantizan su funcionamiento, sea cual sea su diseño. 

Para empezar, todas estas instalaciones deben contar con un receptor de los residuos orgánicos, tanques de fermentación, estructuras de almacenamiento de los gases que cumplan con estrictas medidas de seguridad y equipos de generación de energía.

El fermentador de una planta dispone de unos agitadores que aseguran que los residuos están en movimiento constante para evitar que se acumulen en capas. Aquí, se sitúan una serie de calentadores que logran mantener  la temperatura constante cercana a 40ºC, lo que es esencial para que las bacterias realicen su proceso de descomposición. Esta digestión dura aproximadamente un mes dependiendo de la materia que se esté degradando, y da lugar a un gas formado sobre todo por metano y dióxido de carbono, además de  vapor de agua, hidrógeno y ácido sulfhídrico.

Además, estas plantas deben contar con un generador capaz de convertir el biogás industrial en energía para poder inyectarla en la red eléctrica.

Merece la pena señalar que los modelos más avanzados de estas plantas de biogás industrial funcionan todo el año las 24 horas del día. Por lo tanto, es esencial que sigan todas las normativas existentes para asegurar su eficiencia y seguridad.

Finalmente, hay que tener en cuenta que estas plantas también pueden diseñarse para que se lleve a cabo un proceso de codigestión. Es decir, el tratamiento conjunto de residuos orgánicos de distinto tipo. Igualmente, estas plantas de biogás permiten en muchas ocasiones la cogeneración. Es decir, la  producción de energía eléctrica y térmica a partir de un mismo combustible. Incluso, se puede también obtener frío en lo que se conoce como un proceso de trigeneración.

No podemos olvidar que el biogás industrial es una de las energías renovables que están cogiendo más importancia en la actualidad. El interés por la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente, así como la necesidad de las empresas de reducir costes y conseguir un tratamiento eficaz y seguro de sus residuos, son dos de los motivos más importantes para que cada vez más instalaciones industriales opten por el biogás como su alternativa energética. Contar con la normativa legal que regule la instalación de plantas de generación de biogás y su uso en empresas o la purificación a biometano e inyección en la red gasista del país es indispensable para asegurar el correcto aprovechamiento de este combustible.

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