La descarbonización del sector de la energía en España

Alcanzar la neutralidad de emisiones entre 2050-2100 es el compromiso adquirido por la comunidad internacional.

Ahora bien, ¿cómo lograrlo?

Desde el 2011, la Unión Europea marcó los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el horizonte 2050. Unos objetivos que implican reducir entre un 80% y un 95% las emisiones respecto al nivel de 1990.

Y en el Acuerdo de París (2016), alcanzado en la XXI Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, se incluye el compromiso de alcanzar la neutralidad de emisiones de GEI entre 2050 y 2100 para poder contener el incremento de la temperatura del planeta.

Pero es en el Pacto Verde Europeo (2019) donde se recoge la estrategia de la Comisión Europea para lograr esa neutralidad en carbono a 2050 y mejorar la competitividad, desacoplando el crecimiento económico de la sobre explotación de recursos naturales.

Algo que deja claro que, para alcanzar estos objetivos y este compromiso, es imprescindible que se produzca un cambio en las formas de producción y consumo desde este momento y en adelante.

Para España, este compromiso europeo de reducción de las emisiones de GEI entre un 80% y un 95% en 2050 supone limitar las emisiones hasta un valor muy bajo (14-88 MtCO2), lo que implica que los usos energéticos y no energéticos tendrán que reducir sus emisiones en gran medida.

¿Cómo va a alcanzar España este objetivo de descarbonización del sector energético?

 

Un modelo energético sostenible para España en 2050

Para alcanzar los objetivos de descarbonización del sector energético, España debe poner en marcha una serie de actuaciones como palancas de descarbonización.

No será suficiente alcanzar el mix de generación eléctrica 100% renovable si se mantiene el uso de combustibles fósiles en transporte, uso térmico en edificación o procesos industriales. Ni tampoco centrar todos los esfuerzos en eficiencia energética si no se consigue un parque generador libre de emisiones.

España necesitará ir más allá. La inversión que tiene que realizar la economía española entre 2016 y 2050 en las primeras actuaciones de las políticas palancas de descarbonización alcanzarán un importe entre 330.000 y 385.000 millones de €, dependiendo de los escenarios observados.

Veamos en qué consisten estas palancas de descarbonización:

  • Cambiar vectores energéticos por otros con menores emisiones: Sustituir el uso de combustibles fósiles y limitar su uso a aquellos casos en los que no hay alternativa viable libre de emisiones (p.ej. transporte aéreo).

Esta sustitución se hará a través de una electrificación de la demanda y utilizando alternativas energéticas de menor emisión.

Esto implica:

  • El incremento en la incorporación de vehículos eléctricos desde 0% hasta casi el 100% en 2050.
  • Realizar un cambio del transporte pesado por carretera a ferrocarril eléctrico hasta alcanzar el 95%.
  • Intensificar el cambio hacia vectores energéticos de menores emisiones mediante la electrificación y gasificación de consumos en los sectores residencial, industrial y de servicios, permitiendo el uso de energías renovables en ambos casos.
  • Desarrollar un parque de generación eléctrica basado en exclusiva en las energías renovables:

El mix de energía deberá alcanzar hasta el 90-100% de origen renovable en 2050. Esto implicará instalar entre 145-201 GW de generación eléctrica renovable (eólica y solar fotovoltaica) y disponer de una capacidad de respaldo suficiente que garantice la seguridad del suministro. 

  • Reducir la intensidad energética final entre un 1,6% y un 2,2% anual implantando medidas de eficiencia energética: 

Esta medida se traduciría en actuaciones sobre nueva edificación, en la rehabilitación de edificios existentes y nuevos procesos industriales.

Para que estas palancas de descarbonización sean efectivas será necesario realizar una transición sólida y flexible que garantice el cumplimiento eficiente de los objetivos a largo plazo y la adaptación a la evolución de la tecnología y de los costes.

Se deberá contar con todas las tecnologías y energías disponibles en este periodo para evitar poner en riesgo la eficiencia económica de la transición o la seguridad del suministro.

 

Nuevos modelos de gestión energética

Teniendo en cuenta este proceso de transición energética necesario, desde Genia Global Energy proponemos nuevos modelos y tecnologías que permitan la generación, el uso y la gestión de la energía, y poder avanzar en los objetivos de descarbonización del sector energético.

Nuevos modelos y tecnología para poder evolucionar como sociedad de una manera sostenible:

Genia Solar Energy, que gestiona toda la cadena de valor que articula un proyecto de energía renovable solar fotovoltaico, marcando un factor diferenciador en calidad, innovación y experiencia en todas sus actuaciones y servicios.

Genia Bioenergy, donde aplicamos alta tecnología en la transformación de residuos en energía: smallbiogás, biogás, bio-reefinería, biogás upgrading o residuos sólidos urbanos.

Genia Enegy Solutions para la gestión y optimización de la energía. Auditorías, análisis, Inteligencia Artificial y Big Data aplicados a la gestión energética son algunas de las posibilidades.