Daño medioambientales de una mala gestión de los residuos orgánicos

La mala gestión de residuos es uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta nuestra sociedad. Sus consecuencias en el entorno natural son tan graves que pueden poner en peligro el futuro de nuestro ecosistema, si no nos concienciamos de la necesidad de seguir las normativas establecidas para lograr su tratamiento adecuado.

 

¿Qué implica una mala gestión de los residuos en el medioambiente?

La población mundial crece exponencialmente y, por lo tanto, su índice de consumo aumenta de manera proporcional. Esto hace que acumulemos mucha más basura que hace unos años. Pese a ello, no disponemos aún del espacio adecuado para su almacenamiento y necesario  tratamiento posterior.

Hasta ahora, el principal objetivo que tenía la gestión de los residuos era su retirada del entorno más inmediato para llevarlos a vertederos e incineradoras, entre otros espacios. Esto representa una  mala gestión de residuos, porque es solamente una solución momentánea. Debemos ser conscientes de que no implica crear una cultura de un consumo adecuado de materias y energía, que evite su acumulación. Es necesario concienciar a la sociedad de que todos jugamos un papel fundamental a la hora de producir residuos, y que estos tienen consecuencias muy negativas, incluso sobre nuestra salud.

De hecho, la  mala gestión de residuos provoca un alto grado de polución y degradación ambiental, que llegan a causar tantas muertes prematuras como los conflictos bélicos, incluso entre los niños menores de 5 años. Las cifras todavía son peores si hacemos una proyección a largo plazo, ya que las estimaciones de  la OMS indican que a partir del año 2030 podrían producirse  250.000 muertes adicionales anuales como resultado del cambio climático.

Los daños medioambientales por gestión de residuos se relacionan directamente con la alteración de ecosistemas, el estilo de vida poco saludable y los patrones de producción y consumo insostenibles. Pero, sobre todo, hay que destacar que los principales efectos nocivos sobre el medioambiente se centran en la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación de suelos, agua y aire.

 

Contaminación de las aguas por la mala gestión de los residuos

Uno de los daños medioambientales por trabajar de manera incorrecta con los residuos es la contaminación del agua. Esto sucede porque la acumulación de basura provoca la filtración de líquidos lixiviados, que contaminan el subsuelo.

Podemos distinguir entre dos tipos de  contaminantes del agua fruto de la mala gestión de los residuos:

  • Los desechos generados por los seres vivos
  • Los procedentes de  aguas negras vertidas por empresas, viviendas o responsables de explotaciones agrícolas

 

Cuando la basura va al agua, atrae a muchas bacterias y protozoos  que se alimentan de este tipo de desechos. Como consecuencia, se reproducen a gran escala, lo que lleva a que consuman más oxígeno de la cuenta del agua.  Esto hace que muchos peces que viven en ríos y mares no puedan sobrevivir. Y esto no es todo. Las bacterias realizan respiración anaerobia, produciendo que el agua se fermente.  Así, se genera  ácido sulfhídrico y metano, que representan también la muerte de muchos animales acuáticos.  Finalmente, las algas aprovechan los restos orgánicos para reproducirse. De esta manera, crecen tanto que también impiden el desarrollo de otros elementos vivos.

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mala gestion de residuos

 

 

Contaminación del suelo. Filtraciones de residuos

La  mala gestión de los residuos contamina el suelo. Esto sucede, sobre todo,  cuando los residuos se almacenan incorrectamente y se acumulan en exceso, provocando fugas y vertidos, accidentales o intencionados. Todas estas filtraciones causan fenómenos como la salinización, el exceso de acidificación, la pérdida de carbono orgánico y la erosión.

 

Se distinguen dos tipos de contaminación, que causan un importante deterioro del suelo:

  • Puntual, en áreas reducidas y con causas fácilmente identificables
  • Difusa, que abarca territorios muy amplios, con un impacto importante en el medio ambiente. Su origen es diverso

 

Según la FAO, la gestión de los desechos de ámbitos como la  industria, la minería, la agricultura y la ganadería son los principales agentes que causan daños medioambientales por la gestión de sus residuos.

Entre las principales consecuencias de la  contaminación del suelo por una mala gestión de los residuos, podemos destacar:

  • Los daños a la salud, ya que los contaminantes pasan al organismo de las personas a través de la cadena trófica
  • Disminución de la calidad y la cantidad de las cosechas
  • Cambio climático, originado por la liberación de toneladas de CO2 al año
  • Desplazamientos de la población por la degradación de las condiciones de vida en su lugar de origen
  • Desaparición de especies
  • Desertificación de muchas zonas húmedas del mundo
  • Impacto en la economía, que puede originar pérdidas de hasta el 10% del PIB mundial

En definitiva, no tratar los residuos que generamos como es debido, puede acabar provocando una pérdida de calidad en nuestra vida diaria 

 

Contaminación del aire

La descomposición de los residuos orgánicos hace que se desprendan gases tipo invernadero como el metano, el dióxido de carbono o el óxido nitroso. Esto contribuye a que los cambios del clima que experimentamos en la actualidad sean los más graves de los últimos 100 años. 

Una de las principales causas de este tipo de contaminación es la mala gestión de los residuos sólidos, que pueden generar humo y polvo. En este sentido, resulta especialmente grave las partículas que flotan en el ambiente después de la operación de cargado de los desechos. Este polvo puede llevar patógenos y gases como el sulfuro de hidrógeno, que son volátiles y tóxicos.

 

Desaparición de los recursos naturales 

Una de las consecuencias más importantes de gestionar mal los residuos es la desaparición de los recursos naturales. Si no somos capaces de reciclar y reutilizar, llegará un momento en que no podremos cubrir las necesidades de la población mundial. Además, esto significará la desaparición de varios ecosistemas.

 

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Cómo cumplir la normativa y obtener rentabilidad de la gestión de residuos orgánicos

Conocer la normativa de la gestión de residuos nos permite optimizar los procesos de fabricación y, a la vez, reducir la generación de desechos. La creación de proyectos que permita el manejo adecuado de las basuras, adecuándose social y ambientalmente al entorno es la clave para evitar la contaminación del ambiente. Además, también nos evita una multa por la gestión de residuos incorrecta.

Las principales normativas que afectan al plan de gestión de residuos son:

  • La Ley de Residuos y Suelos Contaminados, para cuidar el medio ambiente y proteger la salud de las personas. Una de sus prioridades es la prevención de la generación de residuos. Además, también valora el reciclado, la reutilización y la valorización energética de los residuos. 
  • El Real Decreto 105/2008, de 1 de febrero, regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición. Define todos los conceptos relacionados y todas las obligaciones que deben cumplir los productores de este tipo de desechos.
  • El Real Decreto 180/2015, de 13 de marzo regula el traslado de los residuos dentro del territorio español
  • El Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos se aplica, sobre todo, como normativa de la gestión de residuos sanitarios y hospitalarios para garantizar la salud de todos los ciudadanos, mantener el medio ambiente y cuidar los recursos naturales.

Cumplir con estas normativas es el primer paso para evitar la contaminación del medio ambiente, así como para evitar una posible sanción en forma de multa por la gestión de residuos incorrecta.

 

Biogás como solución ambiental 

Ante los problemas que genera la  mala gestión de residuos, el biogás se perfila como una de las mejores opciones para obtener energía sin olvidar el cuidado del medioambiente. Entre sus ventajas, destacamos:

  • Se trata de un proceso natural para el tratamiento de los desechos
  • Realiza una descomposición eficiente de la materia orgánica
  • Reduce el volumen de los residuos a transportar
  • Produce energía renovable
  • Tiene numerosas aplicaciones energéticas

 

La  mala gestión de residuos tiene consecuencias muy negativas en nuestra sociedad, tanto a nivel económico como de bienestar del medio ambiente. Si no nos preocupamos de encontrar la opción más adecuada para tratarlos, provocamos una grave contaminación del suelo, el agua y el aire, que afecta en muchas ocasiones incluso a la supervivencia de los seres vivos de muchos ecosistemas y a la calidad de las cosechas que nos alimentan. Aplicar la normativa existente nos evita estos problemas.

 Tampoco podemos olvidar opciones de energía alternativa como el biogás, que combina el cuidado del entorno natural con una buena eficiencia energética. Si quieres saber más, visita nuestra página web