Más de medio centenar de agricultores y representantes de organizaciones agrarias se dieron cita en junio en Cabrejas del Campo, en Soria, para conocer sobre el terreno el ensayo con el que Genia Bioenergy está evaluando el comportamiento agronómico del compost de material digerido en cereal de invierno. Tres ponencias, 16 hectáreas de trigo y una jornada construida sobre una premisa poco habitual: enseñar también los datos que todavía no dicen nada.
Por qué esta jornada
En Genia Bioenergy los Centros de Bioenergía Circular solo tienen sentido si se integran en la vida de los territorios donde operan. Y en una comarca cerealista, integrarse significa una cosa muy concreta: sentarse con quienes van a manejar el producto que sale de la planta y responder a sus preguntas con datos, no con folletos.
De ahí el formato de la jornada. Primero, qué es un Centro de Bioenergía Circular y de dónde sale el material del que se iba a hablar. Después, qué es exactamente ese material. Y por último, qué está diciendo un ensayo real, con analíticas de un laboratorio externo, en una parcela de la propia comarca. Al terminar, la visita a la finca con el agricultor titular respondiendo preguntas junto al equipo técnico.
Os contamos lo que fue cada intervención y las tres ponencias completas en vídeo.
Del residuo al gas renovable: qué hay dentro de un Centro de Bioenergía Circular
Rubén Duro, Key Account Manager y Desarrollo de Negocio en Genia Bioenergy
Rubén Duro es soriano y participa directamente en las pruebas de campo que se iban a visitar. Situó primero el modelo: Genia Bioenergy es el único operador integrado que asume todas las fases del proceso, desde la originación y la ingeniería hasta la tramitación, la construcción y la operación de las plantas.
Después bajó al punto de partida de la sala. En el campo se generan dos subproductos principales de origen ganadero, el estiércol y el purín, cuya aplicación a suelo se regula, principalmente, a través del Real Decreto 1051/2022 . Y ahí dejó la idea que atravesaría toda la jornada:
“Por mucho que se considere como residuo el material digerido, al final estamos hablando de un material con potencial fertilizante.”
La digestión anaerobia no sustituye ese uso: le añade un aprovechamiento previo. Del digestor salen dos corrientes, un gas que tras el proceso de upgrading permite inyectar biometano a la red gasista y destinar el CO2 a usos industriales, y un material digerido que vuelve al campo. Los nutrientes no se van con el gas.
Cerró con los proyectos más avanzados de la compañía en Castilla y León: Langa de Duero, Machacón, Cantaracillo y Venta de Baños.
Valorización de material digerido: de residuo a producto
Víctor Díaz, responsable del departamento Agro de Genia Bioenergy
Víctor empezó pasando muestras por la sala, fracción sólida, compost y pellet, y preguntando a los asistentes qué opinaban del digerido antes de explicarles nada. Residuo, respondieron. Que huele, y peor que el estiércol.
Su ponencia consistió en desmontar eso desde la biología. Un material digerido es materia orgánica degradada en ausencia de oxígeno, proceso que también ocurre de forma natural en el centro de una pila de estiércol apilada de un año para otro. La diferencia de una planta de biometano es que el proceso se controla y sus emisiones se capturan.
Si lo único que se extrae es carbono, lo que sale es casi lo mismo que entró. Nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes permanecen. Lo que cambia es que la materia orgánica es más estable, huele menos que la materia prima de partida y resulta menos fitotóxica. En sus palabras, un estiércol maduro.
El compostaje lo explicó desde algo que hacía la sala en ese momento:
“¿Qué estamos haciendo todos ahora mismo? Respirar. Estoy oxidando materia orgánica, el café y la galleta, para producir energía y libero calor. Nosotros, por así decirlo, estamos compostando.”
De ahí salen las consecuencias prácticas: la masa se reduce a un tercio, la humedad baja del 70% al 35-40% y los nutrientes quedan concentrados en mucho menos volumen. Para aportar el mismo nitrógeno, un remolque en lugar de tres. Y el salto que da sentido al proceso: compostar convierte un residuo, cuya aplicación exige gestor autorizado y comunicaciones a la administración, en un fertilizante registrado con etiqueta.
En el vídeo explica también cómo funciona una planta de compostaje, por qué el volteo elimina el olor, y qué mirar en la analítica de un compost.
Aplicación de compost frente a otras materias orgánicas en cereal de invierno
Alberto Doz, Key Account Manager y Desarrollo de Negocio de Genia Bioenergy
“Quedaros con un mensaje: no os vengo a vender nada. Los laboratorios son totalmente ajenos a nosotros. Y tampoco tenemos los resultados como para decir A, B o X.”
Con esa declaración abrió Alberto la ponencia que bajaba todo lo anterior a una parcela concreta: 16 hectáreas sembradas el 20 de noviembre con trigo de invierno variedad Rimbaud, divididas en cinco zonas. Misma cobertera, mismos herbicidas, mismos fungicidas. Una única variable en todo el campo, el abonado de fondo.
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Tratamiento |
Fondo |
UFN/ha |
Coste |
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Testigo, sin abonado de fondo |
– |
0 |
– |
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Compost de material digerido, baja dosificación |
4.000 kg/ha |
75 |
152 €/ha |
|
Compost de material digerido, alta dosificación |
8.000 kg/ha |
150 |
354 €/ha |
|
Estiércol de oveja |
10.000 kg/ha |
75 |
246 €/ha |
|
Purín de cerdo |
25.000 l/ha |
75 |
125 €/ha |
Los puntos de muestreo se geolocalizaron para repetir siempre las tomas en el mismo sitio, y las muestras se envían a un laboratorio externo de Pamplona.
Los análisis de la fase de encañado muestran que las parcelas con compost presentan valores de longitud de tallo y peso fresco ligeramente por encima del resto, sin que esas diferencias lleguen a ser relevantes: hablar de 35 frente a 38 centímetros es hablar de un centímetro arriba o abajo. En suelo, la evolución de nutrientes ha sido similar en todos los tratamientos, incluido el testigo.
Y esa es exactamente la conclusión que buscaba el ensayo. El objetivo no es demostrar que el compost de material digerido sea un superfertilizante, sino dar tranquilidad al agricultor y al ganadero de que se comporta como aquello que llevan usando siempre.
En costes, a igualdad de nitrógeno aportado, el compost queda por debajo del estiércol y por encima del purín, con la ventaja de mover 4.000 kilos por hectárea en lugar de 10.000 kilos o de 25.000 litros.
“No somos los más baratos, no somos los más caros. Mover este producto no nos va a suponer un incremento de coste por hectárea.”
El ensayo continúa con la cosecha individual por tratamiento, la analítica de grano y una última analítica de suelo. Los resultados se compartirán con los asistentes.
Lo que nos llevamos de Soria
La jornada terminó en la parcela, con el trigo espigado, recorriendo las cinco zonas y localizando sobre el terreno los puntos de muestreo.
Podríamos haber esperado a la cosecha. Tener los rendimientos, el peso específico y la proteína, y contar entonces una historia cerrada. Pero un ensayo que se cuenta cuando ya se sabe el final no es un ensayo compartido, es un anuncio. Y lo que necesitábamos saber en Cabrejas del Campo era otra cosa: si el compost de material digerido resuelve un problema real a quien tiene que manejarlo, y qué dudas trae puesta la gente cuando lo ve por primera vez.
Esa es la razón de ser de un Centro de Bioenergía Circular. No produce solo biometano: produce un material que vuelve al suelo del que salió, y ese retorno solo funciona si el agricultor y el ganadero lo entienden, lo prueban y lo dan por bueno. Por eso el ensayo se hace con laboratorio externo, por eso los datos se enseñan aunque todavía no concluyan nada y por eso quien responde las preguntas en el campo es el técnico que ha tomado las muestras, junto al agricultor de la finca.
Cuando termine la cosecha volveremos con la analítica final de suelo, los rendimientos por tratamiento y la calidad del grano. Los asistentes a la jornada los recibirán antes que nadie.